Saltar al contenido

Renacimiento y Barroco en Villanueva de los Infantes

por Mª Angeles Jiménez García

Mi agradecimiento sincero por haber sido invitada a esta I Jornada de Puesta en común de Conocimientos, Análisis de recursos y necesidades del Campo de Montiel Histórico. Organizada por Federico Fernández Andrés, dentro del Proyecto “El Paisaje cultural Campo de Montiel-Origen de El Quijote: un Bien a proteger”, una propuesta para que el Campo de Montiel sea declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Se estima el pasado porque ayuda a comprender el presente y planificar el futuro.

Es bueno conocer lo que nos ha precedido, pues nos da una perspectiva de donde estamos. De 1999 al año 2005 se organizaron desde la Biblioteca Municipal “Quevedo” de Villanueva de los Infantes, unas Jornadas del Conocimiento del Campo de Montiel, en colaboración con los I.E.S. Francisco de Quevedo y Ramón Giraldo, de Villanueva de los Infantes. Iban dirigidas a los alumnos de Secundaria y Bachillerato y Ciclos Formativos. Todo con el fin de que al finalizar esta etapa los estudiantes conociesen la comarca, su geografía, paisaje, historia, patrimonio histórico-artístico, conocer los posibles nuevos yacimientos de empleo que se podían generar teniendo conocimiento de los recursos del ámbito territorial en el que nos encontramos.  Aunque de siempre ha sido famoso y conocido el Campo de Montiel,  con estas Jornadas se consiguió, crear cierta conciencia comarcal. Os puedo asegurar que muy pocos vinculaban El Campo de Montiel con el paisaje cultural del Quijote, puesto que la doctrina cervantista ha omitido durante siglos la ubicación geográfica del inicio y fin de las tres salidas del Quijote.

Considero que para apreciar el patrimonio cultural material e inmaterial existente en la comarca, esta Jornada puede brindar una ocasión propicia para un posterior desarrollo y puesta en valor de esos conocimientos.

Antes de adentrarme en el tema que me han encomendado: Villanueva de los Infantes: un lugar del campo de Montiel como enclave del Renacimiento y el Barroco, es decir poner en valor la Literatura, me gustaría hacer una Breve

Introducción Histórica de Villanueva  de los Infantes:

Villanueva de los Infantes  tiene su origen en el emplazamiento llamado Jámila[1], muy cercano al río Jabalón,  en el sudeste del  Santuario de la Virgen de la Antigua, parece ser que se despobló a causa de lo insano que resultaba el lugar y se trasladaron a la Moraleja, muy próxima a la ubicación de la actual Villanueva de los Infantes.

En los inicios del s. XV La Moraleja era una aldea de Montiel, cabeza del partido, pero pronto se haría villa independiente por el Infante Don Enrique[2], Maestre de Santiago, concediéndole jurisdicción y sello propios, el 10 de febrero de 1421. Gracias a este gesto la villa tomará el nombre de Villanueva de los Infantes en 1480 ratificado por el maestre Don Alonso de Cardenas, volvió a ser ratificado por los Reyes Católicos en 1494 en Tordesillas. Según las Relaciones Topográficas, el nombre de la villa tiene su origen en este hecho.

La antigua Moraleja, ahora Villanueva de los Infantes, siguió creciendo hasta sobrepasar los 5.000 habitantes a mediados del s. XVI. Esto le valió a Felipe II para proclamarla capital del Campo de Montiel en 1573 tanto política como eclesiásticamente y capital de Gobernación de la Orden de Santiago. En 1575 cuenta con 1.300 vecinos, 300 moriscos, 39 casas de hidalgos y una de privilegio. Se levantan templos y conventos, edificios de utilidad pública como El Pósito, hospitales, cárceles y casas palacios de hijosdalgo.

Durante todo el s. XV la población va en aumento.  Al lado del estamento religioso, hay una pequeña nobleza configurada en torno a la Orden de Santiago poseedora de cierto poder económico basado en la ganadería y en la agricultura. Son los Ballesteros, los Bustos, Los Canuto, los Camacho…junto a ellos caballeros e hidalgos ocupaban los cargos más importantes del municipio, su prestigio social lo manifiestan en sus casas, participando de las  construcciones religiosas al ser patronos de capillas o pagando obras. Este fenómeno se registrará de manera intensa en Infantes, dado que la nobleza que se afinca aquí – no se tratará nunca de Alta nobleza- empiezan a adquirir su poder  y construyen una serie de casas, en general renacentistas y dan a Infantes su definitiva fisonomía[3].

Es probable que se diesen los enlaces entre nobles y villanos ricos. Las mismas bodas de Camacho, que nos narra el Quijote, pudieron estar en esa línea. La boda del Capitán Don Fernando Ballesteros Saavedra con la labradora hacendada María Canuto.

En la última década del S. XVI se desarrolla un plan urbanístico y cultural. Obra del Regidor don Juan Ballesteros y Saavedra. Padre de Fernando Ballesteros Saavedra, nacido en Almedina y casado en Villahermosa con Doña catalina  Abad de Moya. Se trasladó a vivir a Villanueva de los Infantes, donde le vemos obtener importantes cargos públicos.

Villanueva de los Infantes por su Patrimonio Histórico-Artístico se convertirá en un referente cultural del Renacimiento y del Barroco.

Se entiende Por El Siglo de Oro la época clásica o de apogeo de cultura española esencialmente el Renacimiento del s. XVI y el barroco del S- XVII. En el caso del Campo de Montiel es el momento de gran esplendor, caracterizado por la presencia activa de grandes personajes de las Artes y de las letras: Jiménez Patón (1559-1640) regentará la cátedra de Humanidades en este Colegio Menor. Quevedo, Cervantes, Lope de Vega, Fernando Ballesteros Saavedra, Jerónimo de Medinilla, el escultor Francisco Cano,  etc..

Tres ejemplos sobre el Patrimonio Histórico Artístico

Renacimiento en Infantes.

Sólo mencionaré tres edificios. (El Discurso lo voy a centrar en Las Letras.)

–         De factura renacentista es la parroquia de San Andrés, levantada en el s. XVI sobre lo que fue una ermita.

–         La Alhóndiga o casa de Contratación comercial fue edificada sobre 1570. A principios del s. XVIII fue destinada a cárcel.

–         La Casa de los Estudios o Colegio Menor: construida a principios del siglo XVI. Para este Colegio Mayor se contrata al licenciado de Almedina Bartolomé Jiménez Patón. Es evidente que debía de existir un gran foco cultural.

            En cuanto al El Barroco:

 El clero es el estamento privilegiado tanto en lo económico como en lo espiritual y tanto del secular como del regular crea numerosas fundaciones. Aquí se establecerán  Dominicos, Dominicas, Franciscanos, Franciscanas y Trinitarios, sus posesiones eran amplias, además de los conventos y de la Parroquia de san Andrés, se construyen oratorios, ermitas, hospital, cruces penitenciales, colegio, … lo que le da una impronta claramente eclesiástica.

Renacimiento y Barroco en La Letras. La Literatura en Villanueva de los Infantes

Decía el historiador don Javier Campos en 1999 en los Cursos de verano sobre Patrimonio Histórico Artístico celebrados  en la última década del pasado siglo XX, que el día que se estudiase el tema de las Letras en Villanueva de los Infantes arrojaría una luz potente que ayudaría a entender el pasado de este pueblo. Hacía referencia a la fuerte actividad de libreros y mercaderes de libros en Infantes durante este periodo. El ambiente de creación literaria, y estima de los libros, la producción y comercio no se improvisa. –Véndese en Villanueva de los Infantes en casa de Juan Martínez, librero- se puede leer en el libro del “Perfecto Predicador” (1612) o  en casa de Francisco Valverde, mercader de libros en los “Proverbios morales, Heráclito de Alonso de Varros” (1615), ambos de Jiménez Patón.

             Infantes tiene una pléyade de hijos escritores. Destacan, en la  literatura eclesiástica Santo Tomás de Villanueva (1488-1555)  y Antonio Molina Huelva (1550-1612) -con respecto a Santo Tomás de Villanueva, su obra es motivo de actualidad constante, al igual que su vida-. Los humanistas: Pedro Collado Peralta y Diego Ramírez (1589-1647). El licenciado Juan de Cueto y Mena, (1604-1669) en el que la crítica ha visto elementos anticipativos de Calderón en su obra Competencia en los nobles y discordia concordada.

Será el mítico sabor de un pasado con dimensiones esenciales para el  desarrollo de la cultura y del pensamiento en el campo de las Letras para esta ciudad. El almedinense Bartolomé Jiménez Patón escribió en su estudio de Infantes, -entre otras obras- la colección de Comentarios o Declaración Magistral de los Epigramas de Marcial (su obra literaria se ha perdido). Otro escritor que también pasaría por el Colegio Menor es Fernando Ballesteros y Saavedra  Alcalde en 1597, Regidor perpetuo y Gobernador del partido del Campo de Montiel. Escribió el Regidor Cristiano (1616), tradujo en 1631 la Comedia Eufrosina del portugués Vasconcelos con la aprobación de Bartolomé Jiménez Patón y palabras introductorias de Quevedo. Amigos de Lope de Vega ambos – Jiménez Patón y Ballesteros Saavedra- Lope de Vega les dedica en su obra Laurel de Apolo los siguientes versos laudatorios:

                        (…)”De hoy más, porque la envidia no se atreva,

                        Pues Jiménez Patón enseña y prueba

                        Que están en su retórica difusas,

                        Llámese Villanueva de las musas,

                        Y no de los Infantes Villanueva”.

                        (…)

                        (…)” Tiene por don Fernando Ballesteros

                        seguro Villanueva el lauro verde

                        como la voz al instrumento acuerde”

                        (…)

Con estos registros, Lope de Vega cubrió de gloria a Villanueva de los Infantes.

Podemos imaginar un ambiente cultural con estos mimbres:

–         Tomás Moro escribió Utopía (1516); muy pronto se sucedieron ediciones en otras lenguas (alemán, francés). La primera versión traducida al castellano está realizada en Villanueva de los Infantes (1637) por J. Medinilla y Porres, Gobernador del Campo de Montiel. La obra va precedida por diversas aprobaciones y de las opiniones de dos insignes humanistas: Bartolomé Jiménez Patón  y Francisco de Quevedo y Villegas. En cualquier edición antigua o moderna de esta obra de Tomás Moro en castellano, se podrá leer en los preliminares y notas el prólogo de  Francisco de Quevedo. En nota, juicio y recomendación de la Utopia “Quevedo, paseando por el Campo de Montiel importunó a Jerónimo de Medinilla a su traducción”, hecho que realiza con la aprobación del gramático Bartolomé Jiménez Patón.

–         Sabemos  como el insigne escritor y poeta don Francisco de Quevedo frecuentaba por varias razones esta ciudad y platicaba con este círculo de humanistas y traductores de los clásicos. Por la muerte de su madre en 1604 D. Mª de Santibañez, dama de la reina Margarita de Austria, Quevedo comienza a tener una relación con Infantes, su estancia aquí es frecuente, puesto que por la herencia recibida, le corresponde un Señorio en Torre de Juan Abad, en el que gastará salud y dinero durante más de cuarenta años en pleitos y litigios. Muchas de sus obras -incluido su Testamento- están datadas en Villanueva de los Infantes; De los remedios de cualquier fortuna, Execreación contra los judíos (1633), etc. Será aquí, titiritando y enfermo cuando da fin en el Convento de Santo Domingo a la Vida de Marco Bruto…sin olvidarse de sus obras  en verso. Aquí encontrará el descanso eterno el día 8 de septiembre de 1945.

Dejemos a un lado a este insigne escritor, Francisco de Quevedo. Se haría prolija esta comunicación, la cual podrá ser desarrollada y ampliada su estancia en Villanueva de los Infantes y en Torre de Juan Abad en otra ponencia.

            Dos hechos son de fundamental transcendencia para comprender el foco espiritual de las Letras de La Mancha en el siglo de Oro en Villanueva de los Infantes en particular y en el Campo de Montiel en general, que pueden servir como vasos comunicantes para entender porqué Cervantes pudo elegir esta comarca. Las últimas investigaciones en Las Letras han arrojado bastante luz al tema al que se refería J. Campos Fernández de Sevilla.

Primer hecho fundamental:

Leyendo la novela del Ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha con detenimiento Cervantes nos  dice que la cuna de don Quijote se encuentra en una aldea del Campo de Montiel y que es de esta comarca[4]. En el prologo de la novela escrita por Cervantes, el mismo autor avisa al desocupado lector:

(…) la historia del famoso Don Quijote de la  Mancha, de quien hay opinión por             todos los habitadores del distrito del Campo de Montiel que fue el más casto             enamorado y más valiente caballero que de muchos años a esta parte se vio en aquellos contornos.(Prólogo)

En el año 2005 tuvo un gran impacto el estudio[5] científico realizado por un grupo interdisciplinar de catedráticos de la Universidad Complutense y otras Universidades colaboradoras para hallar el lugar del que Cervantes no quiso acordarse.  A través de un método científico, (Teoría de sistemas, Análisis de contenido y Análisis sociocultural).[6]  Los resultados dan a Villanueva de los Infantes como el lugar de la Mancha escogido por Cervantes como patria pequeña de don Quijote y Sancho. Sorprende a algunos que sea este pueblo por su poca tradición cervantina. Otro estudio realizado por otras Universidades ha empleado un modelo estadístico. Este enfoque estadístico se compara, con otros como puedan ser el geométrico o el basado en la Teoría de la decisión multicriterio. Los resultados del estudio, al igual que el anterior, da a Villanueva de los Infantes como el lugar de la Mancha. Coincidiendo con el realizado por la Universidad Complutense. Estudio refrendado por el Premio Cervantes en el año 2012 por el poeta don Nicanor Parra, además de físico y matemático, en su discurso de la entrega del premio.

Abierto el debate  del trabajo científico interdisciplinar El lugar de la Mancha…El Quijote como un sistema de distancias/tiempos., no se han presentado hasta la fecha trabajos refutables para que la nueva teoría sea retirada o no tenida en cuenta. Los cervantistas pusieron en duda la veracidad del descubrimiento y los científicos quisieron zanjar la polémica invitando a los críticos a explicar y demostrar el fundamento de las mismas y animar a los lectores que participen activamente en las mismas.

Segundo hecho fundamental:

En el año 2010 se publica el trabajo filológico de la obra de Jiménez Patón por el filólogo Abraham Madroñal, catedrático del Instituto de la Lengua, Literatura y Antropología del Centro de Humanidades del CSIC. Esta monografía da un paso adelante en el conocimiento de Jiménez Patón y de su obra, revisa y actualiza todos los estudios realizados anteriormente. Gracias a este libro se dispone de muchos datos de su relación con los grandes nombres del Siglo de Oro: Lope, Quevedo, Cervantes… Relaciones con sus contemporáneos y amigos comunes como Sancho de Sandoval, Fernando Ballesteros Saavedra, Alonso Mexia de Leiva…, en el Campo de Montiel, y concretamente en Villanueva de los Infantes.

En 1989 se sorprende el catedrático de la Universidad de Castilla La Mancha, Luís de Cañigral en su libro “Aspectos y figuras del Humanismo en Ciudad Real” (BAM) que el nombre del almedinense Bartolomé Jiménez Patón (1569-1640), llamado por Menéndez Pidal -“Oráculo de los domines manchegos”-, sea mencionado una sola vez  en la obra de “Panorama social del Humanismo  español (1500-1800)”. Reclamaba al igual que Marcelino Menéndez Pidal hiciera anteriormente, estudios exhaustivos sobre los olvidados gramáticos; aunque algunos de ellos gozaron de cierto prestigio personal y fueron autores de texto, como fue el caso de Jiménez Patón, filólogo, erudito humanista, catedrático de elocuencia  establecido en Villanueva de los Infantes desde 1600 a 1640.

Jiménez Patón fue un hombre querido por sus contemporáneos, amigos y discípulos y admirado, entre otros, por literatos como Lope de Vega o Quevedo. Fue un referente de un buen número de estudiosos que siguieron la senda de sus enseñanzas en las muchas cátedras de Gramática que se diseminaron por la geografía española.

Quevedo y Patón se relacionan precisamente por el medio en el que viven: Villanueva de los Infantes, Torre de Juan Abad. Ambos tienen amigos comunes: Jerónimo de Medinilla, Fernando Ballesteros Saavedra, Lope de Vega…

Quevedo es después de Lope una de las autoridades preferidas por el maestro manchego, como lo han estudiado Quilis y Rozas. Patón admira al Fénix, le manda sus obras, le pide que las enseñe a los amigos comunes, a cambio el humanista alaba al poeta. Nada debió de halagar más al vanidoso de Lope que verse retratado como un clásico en la Elocuencia Española en Arte (1604).  Jiménez Patón es uno de los hombres más doctos de su tiempo, era ante todo un gramático y se consideraba muy orgulloso de su puesto en Villanueva de los Infantes, diríamos hoy en día que era un crítico literario. Había publicado en Toledo (1604) su famosa obra “Elocuencia española en arte”, primera retórica que escoge ejemplos de autores españoles para ilustrar las figuras, en la que brilla especialmente Lope de Vega, y también brilla por su ausencia el autor de “La Galatea”. Para el autor de esta monografía, es imposible que el maestro de Villanueva de los Infantes no conociera el Quijote. En la segunda edición de La elocuencia (1621), Patón tampoco lo cita. Cervantes tampoco cita a Patón en su “Viaje al Parnaso” ¿Cuál será el motivo?. Madroñal analiza la obra de ambos y de sus contemporáneos a través de los textos y sus conclusiones son determinantes para conocer nuevas interpretaciones e investigaciones sobre El lugar de la Mancha y los Académicos a los que dedica Cervantes  los últimos versos que aparecen en la novela.

Se sabía de la buena relación de Jiménez Patón con Lope y de éste la mala relación con Cervantes. Madroñal pone en evidencia, la mala relación de Jiménez Patón con Cervantes y su curiosa reacción sobre todo a la Primera Parte del Quijote, el cual debió de entender como un ataque casi personal. Poco se sabe si tuvo trato con Cervantes, desde luego J. Patón conocía la obra, -como no podía ser de otra manera-, indudablemente cercana por la geografía. En las obras de Patón no aparecen los libros del genio alcalaíno, no aparece La Galatea, ni se cita al Quijote, ni las Novelas Ejemplares, ni el Persiles… Es imposible que Patón no conociera el Quijote y también que no se sintiera aludido por los continuas referencias al Campo de Montiel. Patón está al día  de las modas literarias, está perfectamente enterado de las novedades, sobre todo si habían cosechado éxito de público, como ocurrió con la Primera Parte del Quijote. El pasa por ser el inventor del término “culteranismo”.  Se puede pensar que censura la obra de Cervantes por diversas razones, evita citarlo… Quizás por haberse atrevido con un tema tan sagrado como la locura, que ya había dado en Villanueva de los Infantes  un ejemplo sobresaliente a principios del s. XVI, posible antecedente del Quijote. Demasiado cercano para considerarlo una simple coincidencia y un siglo después un escritor enemigo de su amicísimo Lope volvía a recordar el asunto y a denigrar la misma tierra, con otro loco similar. Puede que a Patón el tema de la obra cervantina le disgustase y así lo pone de manifiesto en la burla de la enajenación y la locura en su obra el Albergue de pobres (inédita).

Jiménez Patón permaneció ligado a su entorno geográfico durante toda su vida. Se dedicó a la docencia, que ejerció principalmente en Villanueva de los Infantes desde 1600 hasta 1640, es decir, en el abanico en que Cervantes está escribiendo y publica las dos partes de su genial obra.

Son bien conocidas aquellas palabras del prólogo de la primera parte del Quijote, cuando cervantes finge hablar con un amigo y le dice que no sabe qué escribir en la introducción de su obra ya que carece de erudición y doctrina y por tanto también de citas de autores clásicos. Escribe:

            De todo esto ha de carecer mi libro, porque ni tengo que acotar en el margen, ni que anotar en el fin, ni menos sé qué autores sigo en él, para ponerlos al principio como hacen todos, por las letras del A B C, comenzando en Aristóteles y acabando en Xenofonte y en Zoilo, o Zenxis, aunque fue maldiciente el uno y pintor el otro. También ha de carecer mi libro de sonetos al principio, a lo menos de sonetos cuyos autores sean duques, marqueses, condes, obispos, damas o poetas celebérrimos (Prólogo).

Los estudiosos han señalado que parece aludir y criticar en especial a Lope porque en sus obras había abusado de tales preliminares. Continua en el prólogo cervantino:

 …una leyenda seca como un esparto, ajena de invención, menguada de estilo, pobre de conceptos, y falta de toda erudición y doctrina, sin acotaciones en las márgenes, y sin anotaciones en el fin del libro como veo que están otros libros, aunque sean fabulosos y profanos, tan llenos de sentencias de Aristóteles, de Platon y de toda la caterva de filósofos, que admiran a los leyentes, y tienen a sus autores por hombres leídos, eruditos y elocuentes?

 Aquí Cervantes se está refiriendo a Jiménez Patón: “leído, erudito y elocuente”.

Los vasos comunicantes continúan y una lectura te lleva a otra. Me estoy refiriendo a la hipótesis de que Lope de Vega y sus “secuaces”, son los autores de don Quijote de Avellaneda. José Luis Pérez López (2005), investigando en el entorno de Lope llega a una serie de conclusiones y argumentos basados en indicios obtenidos por la investigación publicada bajo el título “Una hipótesis sobre Don Quijote de Avellaneda: de Liñan de Riaza a Lope de Vega”. La hipótesis es que el “aragonés” Pedro Liñan de Riaza, fue el autor- siempre de acuerdo y en colaboración con su íntimo amigo Lope de Vega, de una primer versión de lo que luego llegó a ser el llamado Don Quijote apócrifo de Avellaneda, publicado en 1614, el cual Liñan empezaría a escribir en 1605 (o quizá en 1604), inmediatamente después de la publicación del Don Quijote cervantino.

La obra, el Quijote apócrifo, se escribió en defensa de Lope y en venganza de las burlas, sátiras e impugnaciones de la obra del Fénix a que Cervantes le sometió en el Quijote.  Liñan falleció en 1607 y dejó su Quijote inacabado, pero trazado en sus principales líneas argumentales y quizá enmendada y acabado por el propio Lope, sin duda espoleado por las burlas a que Cervantes le sometió en el nuevo prólogo de las Novelas Ejemplares de 1613. El Quijote de Avellaneda no  es por tanto obra de oscuros escritores de segunda fila, sino el producto de de dos grandes escritores dominadores de todos los recursos: Pedro Liñan de Riaza y Lope de Vega. Liñan fue un maestro reconocido por Lope, por Quevedo en el Buscón y por los teóricos como Jiménez Patón.

Muy interesante este triángulo Cervantes – Jiménez Patón – Lope de Vega. Luz tendrá que arrojar éste último, pues no olvidemos que Lope de Vega tiene relación con Membrilla, un lugar del Campo de Montiel que la inmortalizó con su obra El galán de la Membrilla.

Queda demostrado que los últimos estudios han arrojado bastante luz en el tema de las Letras. Sólo desear que su desarrollo pueda producir riqueza cultural y ¿porqué no económica?, tenemos la obra universal por excelencia.


[1] Nombre de origen hebreo, que hace suponer que antes de que la conquistara Alfonso VII vivía aquí una pequeña comunidad judía.

[2] El Infante D. Enrique era nieto de Enrique II de Trástamara que daría muerte en Montiel a su hermano Pedro I, él mismo concedió a la Villa la Carta- Puebla en 1421.

[3] Angela Madrid. Villanueva de los Infantes y su arte. 1974

[4] Aquí es donde Cervantes nos dice que don Quijote es del Campo de Montiel.

[5]              El lugar de la Mancha es…El Quijote como un sistema de distancias/tiempos. Estudio coordinado por Francisco Parra Luna, Manuel Fernández Nieto y Santiago Petschen Vergaguer. Madrid: Editorial Complutense, 2005.

[6] El lugar de la Mancha…El Quijote como un sistema de distancias/tiempos. Madrid: Universidad Complutense, 2005.

One Comment
  1. Hay que decir “Un bien que proteger”. Utilizar el “a” en este caso es un galicismo.

    No creo que ya lo haya aceptado nuestra Academia, como tantos otros (“desapercibido” por inadvertido, que en todo caso debiera ser “despercibido”; ya que desapercibido es lo que pasa sin ser advertido, pero en el sentido de que se le haya hecho “saber a la persona citada, emplazada o requerida, las consecuencias que se seguirán de determinados actos u omisiones suyas”, según la misma Academia)…

    En todo caso, más vale ser clásico que claudicante.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: